La Constancia de la Rehabilitación, de la Silla de Ruedas al Asfalto

post de la silla al asfalto

Hoy os traemos un caso clínico muy especial para nosotros.

Uno de nuestros pacientes sufrió un accidente de tráfico el pasado mes de noviembre. Pero antes de entrar en las consecuencias del accidente, os ponemos en contexto:

Antes Del Accidente

Nuestro paciente, que llamaremos «S», tiene un amplio historial con tan solo 14 años. Está diagnosticado de enfermedad de Sever, en la que el cartílago de crecimiento del hueso calcáneo se inflama y produce dolor. Lleva a sus espaldas varias cirugías para corregir posiciones anómalas de ambos pies y, además, se encuentra en tratamiento endocrino, ya que no produce de forma natural la hormona del crecimiento debido a alteraciones autoinmunes, que su vez afectan a su sistema nervioso provocándole cuadros de dolor generalizado. 

Antes del accidente, S se desenvolvía con normalidad, caminando sin ayuda de apoyos externos, sólo refería dolores de espalda a consecuencia de su problema endocrino.

Después del Accidente

Tras el accidente de tráfico acudió a consulta en silla de ruedas, precisando de ayuda para todo, incluso para tumbarse en la camilla de tratamiento. No caminaba, teniendo la movilidad del tobillo limitada y dolor constante en los pies. Además, no podía hacer la pinza entre los dedos índice y pulgar de la mano, siendo incapaz de escribir por falta de fuerza.

El tratamiento de rehabilitación comenzó trabajando la movilidad del tobillo, la propiocepción y la fuerza muscular de toda la pierna. También se hicieron estiramientos musculares y movilizaciones del nervio ciático junto con algunas de sus ramas que influían en el dolor neurológico del paciente. Poco a poco se fue progresando con ejercicios en camilla hasta que nuestro paciente se pudo poner de pie en carga sobre ambos pies. Desde ese momento se añadieron ejercicios de coordinación y equilibrio, así como otros específicamente dirigidos al fortalecimiento muscular más demandantes que en camilla. Algunos de los ejercicios se hicieron sobre diferentes superficies de apoyo tanto del propio cuerpo (ambos pies, a la pata coja…) como de distintos materiales que añadían dificultad y desequilibrio, yendo siempre de menor a mayor grado de inestabilidad y añadiendo dificultad como cerrar los ojos o mover la cabeza de un lado a otro para que el sistema visual o vestibular respectivamente, reciban menos estímulos haciendo más difícil mantener el equilibrio. 

Realización de Ejercicios

Una vez recuperada la movilidad, la fuerza y la coordinación, se realizaron ejercicios multitarea que combinan actividades sujetas a determinadas órdenes, por ejemplo, mientras S. camina por la sala y se da una palmada tiene que hacer una sentadilla y si se dan dos hay que mantenerse a la pata coja. Este tipo de ejercicios además de poder hacerse con múltiples combinaciones nos permiten trabajar la atención junto con la coordinación manteniendo al paciente activo y concentrado. 

Al tratarse de un adolescente es importante que las sesiones sean dinámicas. Desde el principio intentamos hacerle ver que un trabajo duro y necesario para su lesión puede al mismo tiempo ser divertido. En esa conciliación de motivación y trabajo también hicimos ejercicios con pelota; asemejándose a ejercicios que se podrían hacer en un entrenamiento de fútbol, pero con un enfoque terapéutico e individualizado. 

En cuanto a la mano, como hemos descrito al inicio, cuando acudió a consulta no podía hacer la pinza entre los dedos índice y pulgar, siendo incapaz de escribir. Para ello se realizaron ejercicios de fuerza y movilidad para la musculatura de la muñeca. A día de hoy ya puede escribir, pero seguimos trabajando para recuperar al cien por cien la pinza.

de la silla al asfalto

Evolución 

Respecto a su evolución, en tan solo un mes y medio de rehabilitación en nuestros centros «Fisiopilates Valdesalud« ha pasado poco a poco de la silla de ruedas a caminar con muletas, abandonar una de estas hasta finalmente caminar con normalidad y sin ningún apoyo. Ahora puede saltar, subir escaleras o ponerse de puntillas sin dificultad ni molestias.  

Este paciente, gracias a su implicación y esfuerzo, ha conseguido grandes avances y recuperar paulatinamente la normalidad de su día a día.

¿Qué os ha parecido la evolución de S? ¿Pensáis que se podría haber hecho de otra forma para hacerlo en menor tiempo de rehabilitación? Coméntanos que otras alternativas para la rehabilitación de S. Estamos encantados de recibir vuestras aportaciones.

Paloma Muñoz Bernabé

N.º Col.: 14991

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